UN RECORRIDO POR EL ALMA Mi nombre es Ivana Sánchez; tengo 19 años y mi familia esta compuesta por papá, mi mama dos hermanos menores. Y es hermoso hacer memoria y tener buenos y malos recuerdos, esos que forman parte de la vida y alguna vez me hicieron reír y llorar Todavía recuerdo mi primer día de clases, yo estaba llena de miedos de la mano de mamá, con mucha intriga, pues mi vida desde ese momento iba a cambiar para siempre.El Colegio se llama Compañía de María es una escuela católica y eligieron esa porque papá asistió a ella.Aquel esperado día por fin llego a mi alrededor niños y niñas, maestras, personas mayores y yo preguntándome a cada momento quienes serian mis compañeros, con quien compartiría ocho años de mi vida, cuando a lo lejos veo acercarse poco a poco a una señorita con un guardapolvo celeste y blanco a cuadrilles, la verdad, es que se identificaba de las otras, ella era hermosa, tenía la voz muy suave, y su sonrisa todavía me es inolvidable.Se nos acerco y con su penetrante voz nos pidió que subamos unas escaleras para dirigirnos al aula que compartiríamos por un año.En este pequeño transcurso ocurrió un pequeño accidente, un niño, supuesto compañero de la cual no estaba segura, se callo de las escaleras, nunca me voy a olvidar, pareciera que fue ayer, pues todavía recuerdo ver la sangre correr por sus mejillas, él es hoy mi mejor amigo, vivimos momentos inolvidablesLlegamos al aula, era la más bonita de la escuela, en ella habían muchos carteles, las mesas y las sillas eran pequeñas, lo más bonito es que había una casita de madera, era pequeña, pero entrábamos varios, realmente era un sueño, como esa casita que siempre quise armar en el árbol. Aquel día nos presentamos todos haciendo una dinámica de grupo, la mayoría estaba con sus familias, yo con mamá y papá. Por último la seño nos dio una pera de cartulina, plastificada con un gancho, era verde llevaba el nombre de cada uno y debíamos usarla todos los días en el guardapolvo.Ya estábamos de regreso a casa, con el comentario del día y yo con el gran temor de que al día siguiente tenía que quedarme sola, con todos esos desconocidos, ya no estaba feliz, en mi corazón sentía que no quería crecer más.Y llego ese día corno todo llega y yo estaba muy tiste no quería que mamá se fuera de mi lado, lloraba sin parar hasta que se quedo conmigo, ojo, no era la única. Estando mamá yo era feliz podía estar con cualquier persona que no le temía a nada ni nadie.Me costó mucho separarme de ella, para mi era un sufrimiento diario, hasta que poco a poco me iba dejando sola, cuando me descuidaba se iba, era muy feo para mi. pues no podía llorar en la escuela menos enfrente de mis compañeros, todo sucedía así hasta que un día no enconaba a mamá por ningún lado me sentía muy triste, le pregunte a la seño con los ojos llenos de lágrimas por ella y me dijo que la había mandado a comprar papeles de colores, yo me quede tranquila, pues en minutos regresaría, así se paso la tarde, entretenida con mis compañeros y mis actividades, a parte la seño era la seño y se hacia lo que ella decía, ¿entonces yo que le iba a decir?. Llegó la hora de irnos y yo no medi cuenta que mamá nunca regresó, desde aquel día no tuve más problemas y comencé a quedarme sola en la escuela Fue muy bonito jardín jugábamos en la casita, en los talleres, utilizábamos muchos materiales como madera, plástico la de colores, plastilina, brillantina, papeles, ahí aprendí a escribir mi nombre, las primeras letras y números.Al año siguiente, primer grado, ya tenía 6 años, comencé con la intriga de saber si tendría compañeros nuevos, la maestra era muy buena, realmente tenía la vocación en su corazón, ahí aprendí a leer y escribir. Recuerdo que fue mamá la que paso horas sentada al lado mío, hasta que aprendí a leer, realmente me costo bastante pero con la ayuda de ella todo fue posible en mi vida, ella se encargaba de revisarnos los cuadernos al terminar la jornada. me corregía los errores y me enseñaba, me exigía que hiciera las tareas, así fue hasta cuarto ahí ya hacia todo sola las dudas me las sacaba ella.Siempre fui muy responsable, mi mamá es muy exigente y tenía que llevar buenas notas a mi casa.Pase mi primaria muy feliz, en sexto grado mis abuelos comenzaron a trabajar en el bufete de la escuela, era una alegría diaria, aparte ya no tenía que llevar dinero para la merienda. Por otro lado nos divertíamos mucho con mis compañeros, sobre todo en la hora de gimnasia cuando competíamos con la otra división, los recreos eran esperados con ansiedad y demasiados cortos para nosotros, éramos muy unidos y compartíamos todo.Con respecto a mi familia las cosas no andaban bien, mi papá era comerciante y la ferretería que teníamos se fundió, en casa, habían muchos problemas, pero siempre salimos adelante, una empresa a la que papá siempre le compró, sabia la situación que estábamos atravesando y lo llamaron a papá para que trabajan de encargado en un local ubicado en Tupungato, pero ya todo había cambiado, nada era igual. por desgracia mamá entra en un pozo depresivo, fue lo mas triste que me ha sucedido en mi vida, yo no entendía mucho pero sabia que nada estaba bien, con los años se ha ido recuperando, pero le quedan rezagos, como nervios constantemente y mucha debilidad mental pues todo le cae mal y yo atravesé mi adolescencia discutiendo constantemente con ella, y con mucho rencor en mi corazón, hoy en día logro comprender todo y la fuerza que tuvo esa mujer para salir adelante solo por nosotros, ahora trabaja y esta muy bien. Pasaron los años y así llegue al final de la primaria, ya tenia 12 años, y justo en aquella época 1999 se implemento el polimodal y lo sentí muy de cerca, ya que, a mi escuela también llegó.Séptimo fue muy divertido porque los chicos que tendrían que haber egresado se quedaron en la escuela, mi problema fue a finalizar el año cuando se comentaba que la mayoría de mis compañeros se cambiarían al colegio Nacional y mis papas no me dejaban, fue muy triste, sentía que me iba a quedar sola, estaba muy enojada con mi familia, no quería saber nada con ir a la escuela, durante las vacaciones me enteré que mi grupo de compañeras habían pedido el traspaso.Al comenzar el año me sentía muy mal, como en mi división éramos pocos nos juntaron con el “A”, tenía que compartir todo con los chicos/as con quienes habíamos peleado toda la primaria, me costo mucho aceptar lo que me estaba sucediendo pero, pasaban los días y era inevitable una charla, compartir un grupo, no eran mis compañeros, pero tampoco eran malas personas ahí encontré a mi mejor amiga y un nuevo grupo espectacular, pase dos años inolvidables, nos fuimos de viaje de egresados y nuevamente a comenzar un nueva vida. Por último tengo la necesidad de comentar que hasta el día de hoy le agradezco a mi familia el haberme obligado a seguir en la misma escuela, la pase muy bien, conocí personas espectaculares, al finalizar el último año (noveno) nos reunimos padres y alumnos para pedir que agregaran ler, 2do y 3er año del polimodal no queríamos separarnos ni cambiarnos de escuela, Llevábamos 10 (diez) años allí y el amor que la comunidad educativa nos brindaban diariamente era incondicional, pero no tuvimos resultado, era el momento de separarnos y seguir distintos caminos.Hoy en día es muy emocionante pisar ese establecimiento, tengo recuerdos en cada rincón de la escuela y estoy muy feliz porque mi hermano menor recurre a ella y el otro egresó de la misma al igual que papá. Ivana.